Turismo vs Protocolos - Entorno Turístico

Turismo vs Protocolos – Entorno Turístico

… ¿y si pensamos antes de actuar? (Salida de la Pandemia parte 1)

La segunda palabra que más aparece en los buscadores luego de coronavirus, puede ser “protocolo”, y se ha expandido su utilización a cualquier situación o circunstancia y lo más veloz posible, con el fin de comenzar a operar comercialmente. En varios casos se jusitifica, en otros…..mmmmm !!!

En turismo se están armando protocolos a nivel mundial (UNWTO), a nivel países, a nivel ciudades, a nivel pueblos y a nivel agreste si no nos detenemos. Así también en forma vertical por todos las circunstancias que un turista desee utilizar lo más rápido posible, con el fin de que se habilite el turismo, pero…. ¿hay turistas?

Lamentablemente, y sé que todos los que estamos en turismo lo sabemos, abrir no significa facturar, de hecho posiblemente implique perder más dinero.

Entonces si muy tristemente no hay demanda, ¿por qué la corrida a protocolar toda situación que vive un turista? Leyendo los protocolos aerocomerciales, de transporte terrestre, de gastronomía y hoteles (confieso que aún me faltan los del transporte de tours y museos), es muy posible que las próximas vacaciones se trate principalmente de reservar un turno para cada actividad de seguir en esta línea, y desesperarse si no se llega a tiempo.

Turno para desayunar, pero debe coincidir con el turno que el transporte (que reservé previamente) pase a buscarme para ir de recorrida. Habrá que hablar con el conductor para que tenga en cuenta que es más importante volver en horario y perdernos de visitar algo, ya que poseo turno en la piscina y en el restaurant.

Ahora, si manejarme independientemente ya es más fácil, si es que no deseo entrar en ningún museo, monumento, lugar histórico, o cualquier lugar que me exija reserva previa, ni hablar de coordinar que los horarios de visita a estos lugares coincidan con la duración que cada uno conlleva (varía en los gustos), y la distancia de un lugar con otro. Habrá que calcular entonces el tiempo de traslado, ya sea a pie, taxi y tráfico o medio de transporte público,… perdón, no, eso hay que evitarlo. Eso sí, llévese un sandwich para evitar tener que reservar dónde almorzar.

Sacarse una foto en un lugar típico será pasible de multas o sanciones por no respetar la distancia social.

Además, ¿cómo compatibilizar la utilización de los protocolos en un 5 estrellas con un hostel?, a menos que en los hosteles haya una persona o del mismo grupo familiar en cada habitación. ¿No habría que repensar ciertos procedimientos según el concepto del producto, o analizar la factibilidad de protocolar todo lo que se pueda con el fin de brindar una “falsa” seguridad?

Como lamentablemente poseemos tiempo hasta que la industria reinicie, los protocolos no pueden ser una mayor traba a desear viajar. Dar seguridad (si es que fuera posible afirmarla), no puede ser a costa de la libertad y disfrute de la que un turista goza. Sí habrá que tener protocolos de limpieza, de check-in, de cómo servir el desayuno, de usar un barbijo (tapabocas), de lavarse mucho las manos, de poseer cierta distancia social y no mucho más.

Las medidas deben no sólo ser aplicables desde la teoría, sino en la práctica y que se puedan sostener en el tiempo, si no hasta las más simples se perderán en el afán de cumplir con todas, y ante la imposibilidad se comenzarán a relajar en su implementación.

Por último, distancia en los aviones, en los buses, en las camionetas de los tours, en los cafés, en los restaurantes, sólo forzará a elevar los precios de los servicios, y ello será mucho más eficiente que cualquier protocolo, ya que habrá menos turistas que puedan pagarlo.

Reflexionemos un poco qué es lo que sí podemos hacer, y lo que lamentablemente no podemos dominar.

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